¿A qué sabe VALENCISO Reserva 2019? (Nota de Cata)
La añada 2019 destaca por una producción baja de grano pequeño que concentró una calidad extraordinaria, dando como resultado un vino equilibrado y profundamente expresivo.
- En vista: Presenta un atractivo y brillante color rojo cereza.
- En nariz: Despliega una intensidad aromática sobresaliente, donde destacan notas florales frescas, frutas negras como la zarzamora y la cereza negra, sutiles toques de clementina y un fondo de especias dulces aportadas por su cuidada crianza.
- En boca: Es un vino tinto fresco y refinado. Su paso por boca destaca por unos taninos gráciles y pulidos, una finura tremenda y una agradable mineralidad calcárea. El uso del cemento en su elaboración aporta una redondez y elegancia difíciles de igualar.
Consumo, conservación y potencial de guarda
- Potencial de guarda: El formato Magnum duplica las facultades de longevidad del vino. Esta añada 2019 en 150 cl tiene un horizonte de consumo óptimo excelente hasta el año 2037, mejorando y ganando complejidad en botella año tras año.
- Temperatura de servicio: Se recomienda servir a una temperatura de 16 °C.
- Recomendación de servicio: Para disfrutar de toda su riqueza aromática, aconsejamos descorcharlo o decantarlo unos 20 minutos antes de servir.
Maridajes gastronómicos
VALENCISO Reserva 2019 Magnum es el centro de mesa ideal para compartir en grandes encuentros. Su equilibrio y frescura lo convierten en un acompañante muy versátil para:
- Platos de cuchara y arroces: Lentejas estofadas con chorizo y verduras, alubias de Anguiano o un arroz meloso con níscalos y setas de temporada.
- Carnes y asados: Lomo de cerdo ibérico caramelizado, chuletillas de cordero al sarmiento, pollo asado de corral o carnes blancas de caza.
- Embutidos y quesos: Tablas de jamón ibérico de bellota, embutidos artesanos y quesos semicurados o curados de oveja.
Cosecha y Elaboración Artesanal
La añada 2019 estuvo marcada por una escasa pluviometría que limitó el vigor de la planta, favoreciendo una calidad impecable. Tras una vendimia manual entre el 2 y el 12 de octubre, el vino se elaboró en depósitos de cemento, un material noble que respeta la fruta y potencia la elegancia en boca (donde realizó la fermentación maloláctica espontánea).
Posteriormente, recibió un afinado de 19 meses en barrica de roble francés. Para culminar su redondez, regresó al depósito de cemento durante 14 meses más, donde sedimentó y se estabilizó de forma natural, evitando así procesos agresivos de clarificación.